lunes, 17 de mayo de 2010

SAGRADA FAMILIA

En un rincón del averno, ni tan rasca, pero tampoco lujoso como el de Hitler o el que le están preparando a George Bush con motivos islámicos, se pasean las cenizas de un militar. Al mismo tiempo, pero en el Cielo, una activista mujer de ideas que no se vendían, que no se privatizaban -y que la mala cueva nos arrebató tempranamente-, son testigos ambos del circo de lo absurdo; el teatro de la ignominia. Una de las familias más “sagradas” de Chile ha sido detenida por choreo de tellebi. Del verde. Desde el abismo las cenizas tosen “escondan la plata de los comunistas y los politiqueros, sarta de incompetentes”. Desde el Cielo, la santa mujer sólo desea la paz para el mundo y la tierra que tanto amó. Me pongo a pensar –a estas alturas un logro no menor- que puta que es fascista la gente en este país. Se pasaron los weones fachos y momios. Pensar que el SÍ sacó caleta, con una campaña que la hizo pareciera que el guatón Romo. Así de mala era. A Lagos casi le gana Lavín, y a Bachelet, Piñera. Lleno de fascismo Chilito. Y gracias a los vendidos del Transan-tránsfuga, es probable que reine la derecha nuevamente. Menos mal que nuestra nueva Patrona se murió antes que nos culiaran a todos. La importante lección que hay que sacar de esta bíblica historia familiar, sagrada o no, es que el idiota que crea que se chorearon 30 palos verdes es más ignorante que el imbécil al que se le está muriendo el hijo porque son “Testigos de Jehová”, y no se le puede dar sangre. ¿Puta, pueden creerlo weón? Llega a sonar hasta medio maricón: “Ay, oye, yo no te digo a ti cómo cuidar a tus hijos”. ¿Qué chucha es esa weá en primera instancia, una secta, un grupo en el cual se trata de elegir al más huevón? Qué difícil, con tanto candidato de excelencia. ¿Cómo nadie interna a esa pobre ave y le enchufan sangre al malogrado cabro que no tiene culpa de que en este país sean todos fachos o locos, por la gran cresta? ¡Denle la puta sangre al infante éste, mierda, ahora le hacen exámenes a la weá que le van a enchufar a su hijo, weón analfabeto, claro, pa´ que no le dé sida, pa´ qué tan mala cueva, si con tenerte a vos de papá es como pa´ puro querer morirse y así poder testificarle lo antes posible a Jehová la weá que sea. Mira weón, no te deseo mal weón, pero ojalá que te hagan prieta weón, pa´ que se te salga la sangre hasta por el pelo, por weón. Dai pena weón. Volviendo al tema, bueno, empiecen a meter weones a la cárcel pues. Te choreaste esto, puta, cagaste. Así funciona la cosa, no es descubrir el fuego. Ahora, encanar a toda una familia no me parece bien. Se presta para habladurías, el emblema de mártir no debe ensuciarse recayendo sobre cualquiera. La pelota no se mancha, como decía el pibe. A ver qué cosa rara pasa ahora. La realidad del teatro de la ignominia supera por cancha, tiro y lado a la parca fantasía de las tablas. Y vos cabrita, donde quiera que estés: “¡¡¡WENA NATY!!!”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario